• UK
  • 03:01 25 Nov 2009
  • |    Santo Domingo
  • 23:01 24 Nov 2009

¿Qué hacemos?

El cambio climático es el mayor desafío al que se enfrenta el mundo hoy en día. Se trata de un problema mundial que requiere una respuesta global, y todos los países deben ser parte de la solución.

El papel del Reino Unido

En el plano internacional el Reino Unido desempeña un papel de liderazgo, trabajando a través de la Unión Europea, el G8 y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) para encontrar la manera de alcanzar un acuerdo global sobre medidas para evitar los peligros del cambio climático.

Nuestro objetivo es estabilizar los niveles atmosféricos de gases de efecto invernadero a fin de evitar los peligros del cambio climático, y adaptarnos al cambio climático que es inevitable. Los gobiernos español y británico están trabajando con otros socios europeos, para asegurar que el calentamiento global no aumente más de 2° C por encima de la época preindustrial, para evitar impactos peligrosos.

Colaboración

Para lograr este objetivo es crucial conseguir un acuerdo global sobre un marco realista, sólido, duradero y justo para el periodo posterior a 2012, cuando finalizará el primer conjunto de objetivos del Protocolo de Kioto. El Ministro de Asuntos Exteriores británico, David Miliband - antiguo Ministro de Medio Ambiente - ha hecho del cambio climático un pilar central de la política exterior del Reino Unido y ha nombrado a John Ashton, experimentado diplomático y negociador climático, como su Embajador climático.

Trabajando junto con ministros y colegas de otros departamentos gubernamentales y de la red mundial de más de 200 misiones, el trabajo de John consiste en colaborar con los gobiernos, las empresas y la sociedad civil de todo el mundo, creando las alianzas que harán posible un acuerdo en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Copenhague en diciembre de 2009.

El Reino Unido y España están trabajando juntos para ayudar a construir una economía mundial baja en carbono y de alto crecimiento - ambos coincidimos en que la crisis financiera no debe ser óbice para la acción sobre la crisis climática. Tal como reafirmó la Cumbre de Londres, es necesario construir una " recuperación resistente, sostenible, y verde" a través de una transición a "tecnologías e infraestructuras bajas en carbono, limpias, innovadoras, y eficientes con los recursos".

El cambio climático y la economía

No actuar contra el cambio climático tendrá efectos económicos devastadores; por el contrario, pasar a un futuro de eficiencia energética y de combustibles limpios generará empleo y evitará el despilfarro de recursos y dinero.

Los propios esfuerzos del Reino Unido para abordar el cambio climático han sido acompañados de crecimiento económico. Entre 1990 y 2005, la economía británica creció en más del 30%, mientras que las emisiones de gases de efecto invernadero se redujeron en más del 12%. El renombrado Informe Stern sobre los Impactos Económicos del Cambio Climático determinó que, en base a supuestos conservadores, los costes globales y los riesgos de no hacer nada serían equivalentes a la pérdida de 5% del PIB mundial cada año, mientras que los costes de actuar podrían limitarse al 1% del PIB mundial cada año.

Compromisos y objetivos

El Reino Unido se convirtió en el primer país del mundo que estableció objetivos nacionales a largo plazo jurídicamente vinculantes, a través del Proyecto de Ley sobre Cambio Climático, que entró en vigor en noviembre de 2008. En virtud de esta Ley, en abril de 2009 se anunciaron los primeros presupuestos de cambio climático mediante los cuales el Reino Unido se compromete a reducir las emisiones de gases de invernadero en un 34% en 2022. A más largo plazo, el objetivo es reducir las emisiones en un 80% en 2050, en consonancia con la recomendación de la Comisión independiente sobre el Cambio Climático, cuyo trabajo es asesorar al gobierno sobre el establecimiento de presupuestos de carbono, e informar al Parlamento sobre la progresos realizados en la reducción de emisiones de gases de invernadero.

El cumplimiento de este objetivo equivaldrá a un 1-2% del PIB total del país en 2050 - el equivalente de la pérdida de seis meses de crecimiento a lo largo de 50 años en un contexto en el que la riqueza se ha triplicado - y, de paso, nos ayudará a cumplir nuestra parte del objetivo de la Unión Europea de una reducción del 20% [PDF 26 KB].




Volver al principio